Nuestra historia

Antes de la formación de la Asociación Fabienne
(Extraído de la revista Tele Moustique, 19 de marzo de 1995.)
(Documental « La main à la patte » – RTLvi.)

La señora Marie- Jeanne Frédérique es una persona llena de luz, de casi 70 años. Ella obtiene su serenidad y fuerza a través de la convivencia con los animales que ha salvado, y que ha albergado en su casa . Perros, gatos, gallinas,loros, un caballo, un cerdo, cabras y una multitud de patos componen su familia.

Para poder continuar asegurando alimentos a sus protegidos, Marie Jeanne supo tocar el corazón de propietarios de restaurantes, que decidieron ayudarla a alimentar a sus amigos.

Marie Jeanne pide a Dios en sus oraciones que le conceda una vida más larga que la de sus animales, pues se preocupa de lo que les podría pasar si ella falleciera. Ella nos dice: “pero debo hacer reír a Dios, pues adopto cada vez más nuevos animales. Tal vez sea para mí una forma de pedir la eternidad”

Marie Jeanne es vegetariana, una opción que le fue dictada por su respeto profundo por todos los seres vivientes. Ella nunca compra carne ni para sí misma ni para sus animales.

Marie Jeanne es una persona discreta, sonriente,enteramente dedicada a sus animales. “Pero yo tambiéen amo a la gente, sobre todo cuando escucho el pulsar de sus corazones. El corazón de los animales también pulsa, y ese pulsar es un verdadero movimiento de amor perpetuo”
 


 
Nascimento da asbl

Fabienne nació en 1959. Desde pequeñita ya mostraba un total respecto por la vida. Ella salvaba animales y me pedía para ayudarla. Vivíamos en el amor de la Creación. A los 15 años de edad, Fabienne decidió volverse vegetariana. Yo también escogí esta otra manera de vivir.

Teníamos una casa y un gran jardín. Nuestros primeros gastos fueron hechos para colocar una buena cerca, sin la cual cual no sería posible salvar y mantener con nosotros a los animales. A continuación, a fin de conseguir dinero para alimentar y cuidar de los animales , vendimos objetos que nosotras mismas habíamos recuperado y restaurado.

Fabienne terminó sus estudios (en el área de Humanidades) y,luego, obtuvo su diploma en regente de Biología. Obtuvo, en ese año, una autorización, para que en uno de sus exámenes, ningún animal fuese muerto para ser disecado. El tema de su disertación de fin de estudios fue “¿Por qué tantas muertes?”. Era un pedido contra la vivisección. Ella se preparaba para ir a los Estados Unidos, donde estudiaría el lenguaje gestual que permite dialogar con los grandes monos.

Desgraciadamente, el año de 1985 fue enlutado por el accidente que le quitó la vida a Fabienne. Estaba establecido entre nosotras dos, mi hija y yo, que, si una sobreviviese a la otra, la obra que habíamos comenzado con los animales debería continuar.

Muchos animales maltratados encontraron mucho más que un refugio en Galmaarden. Ahora, ellos conocen una relación de amor y de verdadero respeto. Todos recibieron un nombre y no son más adoptables, pero están en busca de madrinas y padrinos.

Mientras tanto, todo este bello trabajo tiene un lado negativo. Tratar de los animales cuesta caro. La alimentación y los tratamientos con el veterinario necesitan de grandes gastos. Esa es la razón por la cual yo fundé una Asociación, cuyo objetivo es colectar dinero que me permitirá llevar ayuda y socorro a los más desposeídos, a los animales abandonados, maltratados o explotados.